El jueves fue mi primer día de trabajo en mi nuevo empleo.
Estoy muy contento, pues nuevamente tendré una fuente de ingresos, y podré ahorrar, trabajaré muy duro para conseguir el dinero que hace falta, y así pronto realizaré nuestro sueño.
Fue bien curioso porque finalmente estoy bien posicionado, tengo un trabajo en la universidad, y preciso de camino a la oficina donde estoy vinculado me crucé con un profesor de mi pregrado (de otra universidad) quien se sorprendió un poco al verme; esa misma noche estaba en una cena que nos ofrecieron en el instituto por el cierre de la temporada y veía a los meseros recordando que alguna vez yo también estuve sirviendo mesas.
Diego me felicitó, Patricia me felicitó, Natalia me felicitó, mi familia me felicitó, el amor de mi vida me felicitó. Este nuevo trabajo está bien, pero, no me siento del todo satisfecho, es que me falta lo más importante: ella. Me falta mi chole, mi Rocio, mi Valeria, mi princesa, mi estrella en el cielo del norte.
En cinco horas debo tener listos unos archivos para mañana terminar el trabajo que no pudimos finalizar hoy. No he dormido, y tampoco es que hala avanzado mucho; así que me puse a mirar mis archivos en NEO.MAGI, y abrí un regalo que ella me hizo para mi cumpleaños: un ppt con imagenes y fragmentos de nuestra conversaciones. En verdad yo amo a esa mujer.
La amo mucho, la deseo mucho, la anhelo mucho, y la amo aún más.